En las instalaciones de fundición a presión de LED de KML, cada trabajador trabaja con un enfoque incansable: moldeando con precisión cada componente y puliendo la calidad en cada detalle.
Su dedicación no se trata solo del ensamblaje; se trata de crear iluminación LED diseñada para durar: duradera, confiable y diseñada para la excelencia.
Desde la fábrica hasta su espacio: la calidad de KML comienza con las manos que se preocupan.
Su dedicación no se trata solo del ensamblaje; se trata de crear iluminación LED diseñada para durar: duradera, confiable y diseñada para la excelencia.
Desde la fábrica hasta su espacio: la calidad de KML comienza con las manos que se preocupan.























