KML se adhiere estrictamente al sistema de gestión de calidad ISO9001 y sus productos han obtenido numerosas certificaciones internacionales y nacionales, como ENEC, TÜV, CE y RoHS, lo que los hace aptos para el mercado global. Con decenas de patentes de productos, las tecnologías clave de KML están protegidas por derechos de propiedad intelectual nacionales, lo que consolida su base de calidad mediante la certificación y la innovación.























